Entradas

El amor no se busca. Te encuentra

Tengo muchas amigas y amigos deseando tener pareja. Salen los fines de semana desesperados con la idea de conocer a alguien y “cazar” un novio (o una novia), buscan por redes sociales y aplicaciones, planean su agenda en función de donde piensen que hay posibilidades de futuribles amores… En fin, que, aunque luego lo nieguen -que a veces lo hacen-, en el fondo ése es su primer y más importante objetivo en la vida.

Lo que posiblemente desconozca la mayoría es que el amor NO SE BUSCA. Y cuando digo que NO, ES QUE NO. Y no por capricho mío sino porque la cuestión emocional no depende de que nosotros queramos sino porque en ella se tienen que dar una serie de circunstancias que no se pueden provocar. Otra cosa es que uno esté receptivo/a a entablar contactos con personas y que, entre alguna de ellas, pueda estar ése/a que nos llene para dar un paso más allá pero por mucho empeño que tengamos, el amor no aparece cuando nosotros queremos sino cuando él lo desea.

En internet, por ejemplo, el sexo suele ser más el objetivo de quienes usan este vehículo para acercarse a otras personas (aunque en sus perfiles pongan otra cosa, lo sexual prima en la mayoría de las citas). Aparte, la artificialidad del medio no ayuda nada, siendo escenario continuo de chascos entre lo que pensábamos (o deseábamos) y la realidad que hayamos.

consejos-para-encontrar-el-amor-por-internet

Por otro lado, salir con la única intención de enamorarte es lo mismo que comprar un billete con la intención de que te toque el gordo cada vez que intentas lo de la lotería. Con el añadido de que aquí no solo cabe la posibilidad de frustrarte tú sino de que los de tu entorno también sufran lo que, al final, se termina convirtiendo en una ansiedad más. Ayer, por comentaros una situación concreta, la amiga de una amiga apareció por donde estábamos como una posesa deseando solo de tomar copas y, lo fundamental para ella, acercarse al primero que se ponga a tiro para lograr el propósito que nos ocupa. Solo y exclusivamente eso. Quienes estuvieran a su lado, el sitio, la bebida en sí… TODO estaba en un segundo plano y al servicio de su estrategia que, como suele pasarle, acabó en fracaso. Además, a medida que la desesperanza aumenta, el nivel de exigencia, disminuye, terminándonos conformando con quien menos nos hubiéramos imaginado con tal de llegar a nuestra cada vez más inalcanzable meta (ni os imagináis los pintas con los que acaba enganchándose la amiga de mi amiga).

Esto, para ir terminando, deberíamos verlo como cuando hemos perdido algo en casa y, mientras más vamos detrás de ello, menos aparece. Hasta que llega un día en el que, sin saber por qué ni cómo, abrimos un cajón para coger lo que sea y, de pronto, ¡sorpresa! ¡Eso que en su momento no había manera de dar con ello, ahí está, como un regalo del destino, aguardando a ser descubierto! Si el amor lo entendiéramos bajo los mismos parámetros, todo sería mucho más sencillo y más apaciguador para nuestro espíritu. Os lo digo yo.

corazones_1

Es pasión, no amor

Uno de los grandes problemas que tenemos a la hora de afrontar las relaciones es confundir “pasión” con “amor”. A mí, que me ha costado diferenciar ambos conceptos, me parece que puede seros útil mi visión al respecto porque la verdad que, una vez que tienes en la cabeza las dos cosas diferenciadas, es mucho más fácil y, sobre todo, mucho menos traumático.

SOMOS ANIMALES. Por favor, metéroslo en el coco de una vez por todas. Y no sentiros avergonzados por ello porque, como tales, tenemos necesidades básicas como el sexo. Porque el sexo NO es un vicio, NO es algo malo, NO es un pecado. Es una NECESIDAD de nuestro organismo. Para garantizar la supervivencia de la raza, por un lado, y, más allá, simplemente para dar placer y gusto, por otro. Y el placer NO es malo. NO, NO y NO. Y aunque la religión, la política o la cultura que sea se empeñen en castrarnos, en cuanto podáis trabajad este punto porque es importante para ser mucho más felices.

rastro-de-amor

Así que, cuando alguien os guste, si surge tener un encuentro sexual con él/ella, no perdáis la oportunidad. Hacedlo. Sin remordimientos. Y, aquí viene la lección del “post”, sin confundir eso con otros sentimientos. Aunque te guste su piel, su olor, aunque haya “feeling” en el momento (¿por qué no iba a haberlo?), aunque su discurso –si lo ha habido-nos seduzca, aunque sea el prototipo físico que nos ponga, cuidado: es atracción. Pura y dura. O, lo que es lo mismo, pasión. Por eso no pienses que por uno, dos o diez polvetes tienes un novio/a. GUSTAR NO ES AMAR.

 

Porque el amor es otra cosa. El amor viene con el roce, con el conocimiento, con el compartir experiencias que hacen que, poco a poco, esa persona se convierta en parte de nuestro día a día. Como decía Benito Pérez Galdós, “El verdadero amor, el sólido y durable, nace del trato. Lo demás es invención de los poetas, de los músicos y demás gente holgazana”. El amor es empatía, generosidad, respeto.

frase-el-verdadero-amor-el-solido-y-durable-nace-del-trato-lo-demas-es-invencion-de-los-poetas-de-benito-perez-galdos-125343

¿Que si puede de una pasión nacer un amor? Claro que sí. Difícil, porque el amor en sí es difícil, pero posible. Lo que no me parece correcto es que busquemos amor desde el sexo porque eso nos hace entrar en un círculo vicioso de insatisfacciones que no tiene final. No follando más compras más papeletas para la lotería del amor. Son juegos distintos. Como una Bonoloto y el Gordo de la Lotería.

Primero ámate tú. Después conoce gente y luego, tal vez, podrás amar a alguien. Y mientras disfruta del camino. De cada beso apasionado, de cada cuerpo, de cada orgasmo que te llevas por delante. Que estamos vivos, ¡coño! ¡Aprovecha! ¡Que esto son dos ratos y medio!

maxresdefault

Los amigos, el mayor tesoro de la vida

Creo que no somos conscientes de verdad del gran tesoro que son los amigos porque, como los tenemos ahí, no sabemos valorarlos de veras. A la familia tenemos que quererla (o no), porque es la que nos toca (hasta los hijos, que todo el mundo coincide en que es como lo máximo a la hora de hablar de amor), pero a los amigos, que son personas que encontramos en el camino -y con los que no hay, en principio, vínculo alguno (al menos, no de sangre)-, los elegimos nosotros. Sin intereses, sin presiones, sin obligaciones, sin ataduras.

No hace falta llamar todos los días a un amigo. Ni contarle todo. El amigo está ahí. Para cuando uno lo necesite y sin pedir nada a cambio. Sabiendo entender una ausencia. Y perdonando sin rencor. Y entregando sus minutos y horas incondicionalmente. Y prestando su hombro para consolarte porque le apetece y quiere y así lo desea. Un amigo entiende sin hablar y calla cuando así es preciso.

frases-amistad

Conforme pasa la vida soy más consciente de que no hay manifestación de amor más sincera y auténtica que la de la amistad. Por eso, aunque aparezca una pareja, aunque tengamos otras obligaciones que nos resten minutos de nuestro día a día, siempre hay que dejar una pequeña parcela para dedicársela a ellos ya que, cuidando a los amigos, cuidas también de ti mismo. Es imposible que uno se sienta solo, IMPOSIBLE, cuando tu entorno es rico en gente buena y, mientras más generoso seas en este sentido, más te devolverá el destino.

Fijaros que ayer estuve con compañeros de colegio de hace 25 años. A la mayoría no los veía desde entonces y, cuando volví a encontrarme con ellos, parecía que acabáramos de separarnos. Los vínculos emocionales eran tan fuertes y tan profundos que solo hizo falta sacudirles un poco el polvo para que volvieran a relucir, tan bellos y auténticos como cuando éramos niños.

Y así es en general cuando una amistad es verdadera aunque, como suele pasar, descuidamos y quitamos valor a lo que tenemos a la mano. Es el sino del ser humano: no valorar lo auténticamente importante y bueno. ¿Quién sabe? Lo mismo alguna vez aprendemos la lección y logramos un mundo de veras mejor. Lleno de abrazos de cariño. Y de ojos en los que es fácil mirarse. Y de armonía sin malos rollos.

amistad

Una pareja no es la solución

Hay quien vive muy obsesionado por tener una pareja porque desde pequeños nos han metido en la cabeza que para ser feliz es imprescindible estar con alguien. Hablan de las bodas como “el día más feliz de la vida”, se desprecia a las personas solteras diciéndoles eso de “solteronas” o “te vas a quedar para vestir santos”… Nos conducen a creer que el estar solos lo identifiquemos como un fracaso, que identifiquemos no tener novio o novia con que nadie nos quiere aunque yo, ante todo eso, me pregunto: ¿Cuántas personas conoces que, aun estando juntas, no se aguantan? ¿Cuántos matrimonios intentan salvar la ausencia de amor teniendo hijos? ¿Cuánto tiempo perdemos probando con personas que no nos aportan nada mientras descuidamos a otras, familiares y amigos, que están ahí, esperando a recibir y dar cariño? Y, lo más importante, ¿Cuántos casos hay que, en el fondo, buscan una compañía emocional porque no se quieren o no saben estar solos?

las-7-cosas-que-consiguen-que-tu-relacion-funcione

La soledad elegida es maravillosa pero eso pasa por estar a gusto con uno mismo y por asumir de veras que solo merece la pena iniciar un camino conjunto con alguien cuando estás seguro de que la aventura compensa. Y os cuento mi caso. Me encanta como sabéis hacer deporte, leer, la música, viajar, cocinar… Tengo muchísimas aficiones y mucha gente en mi entorno (con diferentes grados de amistad) que no dejan de proponerme planes (o a los que les propongo yo planes) que me impiden aburrirme. Amo la vida y he llegado a un punto importante también de amor a mí mismo.

No llega una noche, que es cuando más se nota la soledad, en la que no tenga un plan que me apetezca, aunque sea solo ver la “tele” un rato tranquilo (que, con el whatsapp, es complicado). Pienso que nacemos y morimos solos y que, por tanto, es nuestro estado natural. Lo otro, que está muy bien, es una suerte pero no la mayor de las suertes. Porque para construir un edificio lo primero es tener los cimientos muy bien asentados.

Así que sé dichoso antes de nada y luego ya veremos. Déjate llevar y disfruta. No necesites que nadie te complete porque ya lo estás. Y no temas a que las relaciones empiecen y terminen o a que lo mismo no lleguen. La definitiva, la que siempre será una eterna garantía es la que tengas contigo. Cuídala y… ¡gózala a tope!

egoismo-1

No somos (ni debemos ser) perfectos

Que estamos en una sociedad donde, los niveles de perfección que se nos piden, son apabullantes. En todos los sentidos. Ya sea en modos de vida como en formas de ser como, por supuesto, físicamente. Por un lado, al mercado le interesa que pensemos así porque de esta forma nos estarán vendiendo de continuo artículos a través de los que lograr esa perfección (que, en función de ese mensaje, al ser lo más de lo más nos llevaría a la felicidad más absoluta): muebles, coches, pisos, productos de belleza, libros de autoayuda… Por otra parte, mientras nos concentremos en eso de ser perfectitos no pensaremos en cuestiones de veras importantes como los desastres políticos que, en otros momentos históricos, ya habrían producido más de una y más de dos revoluciones.

Así que, para empezar, deberíamos trabajar el no entrar en ese juego (o hacerlo lo menos posible) puesto que las consecuencias son para perder la cabeza, enredados en una espiral que no tiene fin. NO SOMOS PERFECTOS, NO HACE FALTA SER PERFECTOS Y, ¡ATENCIÓN!, LO MEJOR ES SER IMPERFECTOS PERO ACEPTAR NUESTRAS IMPERFECCIONES. Eso es lo que nos puede hacer grandes auténticamente. Todos nos equivocamos, y no pasa nada. Y todos nos enfadamos, y no pasa nada. Y todos tenemos días bajos, y nos vemos feos, y queremos quitarnos o ponernos algo que nos agrada menos de nuestro cuerpo o cara… Todos tenemos dudas, y a todos nos salen espinillas, y se nos cae el pelo (o queremos más o más fuerte o más lo que sea). Somos ángeles y demonios a la vez. Y guapos y feos. Y listos y tontos.

medium_wuZeyQ_large

Lo único que nos queda es solucionar lo que esté en nuestra mano (con la alimentación o entrenando, si, por ejemplo, hablamos de la parte corporal) y, más que nada, aceptar con cariño lo que hay. Trabajar los malos sentimientos para huir de ellos. Acercarnos más al lado de la generosidad y el buen rollismo. Sin exigirnos, sin juzgarnos con dureza.

Una vez le escuché a Nati Mistral una frase definitiva que resume todo esto de lo que hoy quería reflexionar: “Ambiciónalo todo pero confórmate con muy poco”. Por eso, si tu coche, tu casa, tus muebles no son los mejores o lo más nuevos, tranquilo. Ámalos como tuyos que son. Igual que un padre que mira a sus hijos con adoración sean como sean. Y si tu físico no es el más óptimo, no te obsesiones. Cuídate y quien te tenga que querer lo hará por cómo eres por dentro pues, si te juzgan solo por lo de fuera, te aseguro que no te interesa (sé práctico y no supliques cariño).

Marilyn, para terminar, lo tenía muy claro. Ella decía que era una mujer egoísta e impaciente e insegura. Que cometía errores y que era difícil pero que quien no lidiara con ella en lo peor, no merecía lo mejor. Y pensando así aún sigue haciendo perder la cabeza a los hombres de hoy día. A tener en cuenta.

39a0efe3790c0b9770b121d6a593c68c

Los peligros de las relaciones tóxicas

Todos los días conozco a alguien que ha pasado por una relación tóxica que le ha hecho conocer la cara con menos luces de la vida. Gente que entrega su corazón a alguien a quien ha profesado una auténtica veneración pero que no solo no ha sabido corresponder a dicho sentimiento sino que, al contrario, se ha portado tan mal con esa persona en cuestión que le entregaba su corazón que, con sus reacciones, le ha marcado para siempre. Estas heridas, y lo sé por experiencia, son difíciles de borrar y cuesta mucho, mucho tiempo pero, si se tiene paciencia, logras cerrarlas. Claro que lo ideal sería si no se produjeran aunque para eso habría que reconocer a este tipo de individuos/as lo antes posible y ponerse manos a la obra para huir de ellos como gatos del agua. Sus reacciones son muy similares con lo que atención si las detectáis porque entonces habría que encender la señal de alerta:

  • Si os intentan separar del resto de vuestro entorno (amigos y familia) convenciéndoos de que todos son malos menos quien os hablar de ellos.
  • Si os hacen reflexiones sobre vosotros que suponen un “machaque” sobre vuestra forma de ser, atacándola de continuo y minusvalorándola o si, más grave aún, os insultan.
  • Si sentís que esa persona os raciona el cariño y que no os da lo que creéis merecéis.
  • Si su discurso son continuas críticas y quejas.
  • Si os hacen pensar que todo lo que hacéis lo hacéis mal (o muchas cosas).
  • Si os nacen en vosotros complejos que antes no existían y dudas que antes no teníais.
  • Si os veis aceptando situaciones que no aceptaríais, en conflicto con lo que realmente desearíais y no tenéis, transigiendo con cosas que no os ponen contra vosotros mismos y vuestra forma de pensar.
  • Si os restan más que os suman…

3marioneta-d3a1

¡ESAS PERSONAS NO OS CONVIENEN! ¡NO INTERESAN! ¡HAY QUE TACHARLOS DE LA LISTA!

Dice una canción de “la” Pantoja en el disco de Juan Gabriel que ha sacado hace poco… “fui muy feliz aunque con muy poco amor”… ¡NO! Pensemos mejor como Frida (Kahlo) cuando decía… “Yo le duro lo que usted me cuide, yo le hablo como usted me trate y le creo lo que usted me demuestre”. Y cuando no lo veáis claro, cuando algo os empiece a rozar, cortad sin miedo. El problema de la toxicidad es que nos va comiendo terreno cada día y puede que una mañana sea demasiado tarde y el daño, casi irreparable…

no-me-cortes-las-alas-Crecimiento-personal

 

 

Reflexiones de corazón… sobre el corazón

¿Cómo estáis? Yo muy, muy liado con el trabajo (estoy en Granada haciendo un catálogo) y deseando escribir este post que quería haber publicado el Día de los Enamorados pero que he tenido que guardar hasta hoy para hablaros de algunas cosas que aprendí sobre el amor en los 42 años que tengo y que, para mí, han sido esenciales para entender más de este sentimiento que lleva moviendo a la humanidad desde el principio de los tiempos y que, en la actualidad, veo de forma muy distinta a cuando, por ejemplo, era un adolescente y creía que el amor era eterno (y otras muchas pamplinas más).

 

al-amor-en-segovia

Pero no, el amor no solo no es eterno sino que requiere muchos mimos y muchos cuidados que, si no los damos, termina irremediablemente acabándose más pronto que tarde (es dándolos y tampoco hay garantía de nada…). Y más:

  1. No debemos confundir pasión con amor. La pasión es una atracción irrefrenable hacia alguien que no va en paralelo con que esa persona te quiera. La pasión tiene que ver con el deseo sexual, sobre todo, el amor va más en relación con cómo sea una persona y cuánto la admiremos y qué puntos tengamos en común y cómo nos cuide (por eso la canción de “La bella y la bestia” decía aquello de que “el amor está en el corazón).
  2. El amor no exige nada. Es generosidad. No pide nada a cambio. Si tenemos respecto a alguien un objetivo (como el que nos acompañe “para siempre”, que suele ser el más frecuente, para no sentirnos solos) eso, con independencia de que funcione o no, no es amor.
  3. Tenemos el derecho (y el deber) a elegir a quién amamos. No cualquiera nos merece ni debemos vendernos asi como así. Si escogemos nuestra vivienda conforme a unas necesitas y un criterio, ¿cómo no vamos a hacer lo mismo con la persona que queremos tener a nuestro lado?
  4. Que haya amor no significa esa relación pueda ser. Hay amores que, por las circunstancias que sean, no pueden ser. Y punto. No lo intentes porque el límite del amor y el odio es muy frágil y, de no saber gestionar nuestros sentimientos, podemos cruzarlo con un chasquido de dedos.
  5. Cuando hay amor no hay que convencer de nada, ni que comprar, ni que vender. No te pone en tensión, no te hace mal. El amor es fácil.

Corazones-Enamorados

 

Solemos reducir el amor al amor de pareja, y ésta es la conclusión final. Pero el amor también está en lo que sentimos por nuestros amigos, por los animales, por la Naturaleza. No te autodestruyas pensando que eres un fracasado si no estás con novia/a ni te dejes condicionar por nada ni nadie en este sentido. Ama sin buscar metas y, lo primero de todo, ámate a ti mismo. Es el único camino para que amar más que una carga sea un regalo. ¡Suerte!

 

El dolor es inevitable; sufrir, opcional

Acabo de ver en el cine la nueva película de Will Smith, “Belleza oculta”, un drama sobre cómo afecta el fallecimiento de una hija a un padre que triunfaba en su trabajo como publicista y que, de pronto, ve que la vida le da un fuerte palo del que no consigue recuperarse. A partir de ahí, el argumento plantea una serie de reflexiones que tienen a la muerte, el tiempo y el amor como hilo conductor y que, sobre todo, habla de eso que muchas veces había leído y que hoy he visto más claro que nunca: “el dolor es inevitable pero sufrir, opcional”.

Y es que, cuando las cosas nos van mal, cuando recibimos una mala noticia (la enfermedad o el fallecimiento de alguien querido), cuando una relación se rompe o sufrimos una decepción de alguien querido, cuando una amistad se rompe o una persona no se porta bien conmigo, tendemos a sufrir en exceso y hasta a recrearnos en el sufrimiento creyendo que somos los únicos a los que nos pasa eso o recreándonos en la mierda para, en el fondo, no salir de ella.

nt_16_belleza-oculta-destacada-650x435

La vida, por infinidad de razones, no es bonita pero, mientras estemos aquí, tenemos la obligación de vivirla con optimismo, esperanza, ganas y alegría. Por nosotros, lo primero, y por todos los que no tienen la misma oportunidad, también. Eso, el personaje que interpreta Will Smith, parece olvidarlo y encerrado en sí mismo se enfada con sus compañeros de trabajo, con su familia… Con el mundo por una pérdida por la que es normal que se sienta muy mal.

Ahora bien, ¿dónde está el límite? Precisamente ahí. En creer que la culpabilidad está en todos y todo. En negarse la posibilidad de volver a ser feliz. En, como en “El principito”, pensar que, porque una rosa nos pinchara, hay que renunciar al resto de las rosas. ¡NO! Lo que nos ha tocado es esto. Una realidad dual. Con luces y sombras. Con bondad y maldad. Con experiencias que no desearíamos a nadie y con otras que casi parecen milagros del destino.

Hace dos veranos estuve en el lado más oscuro que había conocido antes pero en ningún momento tuve intención de quedarme ahí. El desamor y la mala hierba no pudieron conmigo. Me dolió y sufrí hasta que me di cuenta que esto último no merecía la pena. El dolor, poco a poco, se ha ido yendo y, en su lugar, el amor ha inundado mi corazón. No es un ejercicio sencillo pero tampoco imposible. Inténtalo.

ojos-llorando

 

Un barco frágil de papel

“Un barco frágil de papel parece a veces la amistad… pero jamás puede con él, la más violenta tempestad”… Así dicen dos de los versos de la maravillosa canción de Alberto Cortez “A mis amigos” que, desde siempre, me ha parecido uno de los más bellos himnos a esta fraternal unión que se da entre los seres humanos y que, para mí al menos, es una de las más bellas manifestaciones de amor que conozco.

A los amigos los elegimos, los mantenemos y los cuidamos porque realmente así lo decidimos. Nadie nos los impone, no pueden forzarse, ni tampoco pueden destruirse mientras los dos que así se consideran lo desean. Es un vínculo tan difícil de romper que, cuando es verdadero, ni los años, ni la distancia logran disolverlo puesto que la amistad son como raíces que nacen en el alma de otro y que quedan ahí, perennes, siendo testigos de la parte más noble y buena de nuestra especie. Los amigos se ayudan, se respetan, se apoyan, se consuelan, se prestan cosas, se ríen, lloran, se enfadan y se reconcilian con un solo interés: estar ahí, saber que, en cierta manera, son personas que nos pertenecen y a las que pertenecemos.

amistad

Lo malo es que, hoy día donde todo es tan efímero y tan –perdón por la palabra- “barato”, muchos han convertido la amistad en algo con tan poco fondo que, a la mínima de cambio, se acaba y hasta pasa a ser todo lo contrario (sabéis que del amor al odio hay un paso). Es posible que, como ahora nadie tiene que aguantar nada de nadie, lo más sencillo sea abandonar ese barco que mencionaba al principio y dejar que se hunda con todo el equipo. Pero también es posible que estemos perdiendo la oportunidad de construir algo tan bello y tan enriquecedor como el hecho de tener amigos de verdad.

Hace poco, sin que todavía sepa la razón clara, mi amigo Paco decidió tomarse un “respiro” y que dejáramos de hablar y vernos. Insisto en que desconozco por qué actuó así pero, sea como sea, ayer nos encontramos en un concierto y, como por arte de magia, parecía que nada había sucedido. No hubo ni que dar explicaciones, ni que pedir perdón, ni perdonar. Las piezas del puzzle de nuestra amistad volvieron a encajar.

No es necesario poner a prueba a un amigo porque, en el riesgo, también está la posibilidad de perderlo. Como relación que es hay que cuidarla cada mañana, poniendo en ella nuestro amor y nuestras buenas energías. La planta que de esta semilla nace nunca dejará de darnos satisfacciones. Solo el que tiene amigos de verdad, lo sabe.

frases-de-amistad

Las prisas traen prisas (y en el amor, más)

De toda la gente que conozco intento llevarme algo que me aporte. El recuerdo de una vivencia, una frase, la respuesta ante una situación… Sea lo que sea, hasta las personas más malas –que también de ésas he tenido algunas al lado-, intento que no hayan sido compañías vanas. El caso que una vez me dijo un amigo algo que, desde entonces, siempre tengo presente: “Las prisas traen prisa”. Y es que corremos tanto, tanto, tanto, que no solo no nos da lugar a disfrutar nada sino que estamos en un continuo estado de ansiedad, cometiendo con frecuencia errores como el querer correr más de lo que debemos en terrenos como el amor.

Todo lo que tiene que ver con asuntos del corazón hoy va más veloz que el rayo pero en especial al principio de una relación hay que ir con bastante precaución en este sentido. Además, a la gente se le “ve el plumero” enseguida cuando se enamoran porque se comportan con su enamorado/a muy diferentes a como suelen hacerlo en circunstancias normales, confundiendo “amor” (sano, fácil) con “querer” (tóxico, posesión) y desvelando posibles carencias como la falta de autoestima si lo que buscan es alguien que les preste atención a toda costa (dando igual, en el fondo, quién sea y convirtiendo a esa persona en la “solución” a sus problemas).

5663475241_5389bf3d68_b-1014x487

Recientemente he sido testigo de la historia de un chico gay que, al día siguiente de conocer a otro (por redes sociales), ya tenía claro que había muchas cosas que les unían y que, por eso mismo, se iba a vivir juntos con este chaval porque, según el primero, “solo conviviendo se conoce a alguien”. En algo más de un mes la familia de uno ya ha sido presentada al contrario (y viceversa) y su día a día ha adquirido tal dinámica que pareciera que, en lugar de un mes, llevaran cinco años juntos. Los regalos excesivos y con demasiado marcado simbolismo para involucrar al otro en su vida, los intentos de envolverlo en un hogar ficticio no son sino pequeños chantajes sentimentales que, es probable, ni sean bien recibidos ni tengan consecuencias demasiado esperanzadoras.

Una situación que me ha traído a la memoria “El Principito” y el zorro, cuando éste le advertía al primero de la importancia de ir aproximándose muy poco a poco para acostumbrarse a su presencia. ¿Qué pasa? Que si no lo hacemos así estamos forzando la maquinaria y activando aquello de “lo que rápido viene, rápido se va”. Ir poco a poco, disfrutando del conocerse, del no tenerse, echando de menos al otro ayuda a que todo fluya con más naturalidad. Saber estar en soledad, dar espacio, dejar respirar, respetar el comportamiento del otro/a y saber cómo piensa y cómo reacciona es mucho más positivo que meter el acelerador y, al final, estrellarnos. Precaución porque son accidentes cuyas cicatrices pueden ser muy difíciles de borrar.

afinar-corazc3b3n-y-mente