Entradas

La leche de almendras, bebida de moda

Ya sabéis que a la leche, de un tiempo a esta parte, le han salido bastantes enemigos. Muchos dicen que, una vez que dejamos la teta, ya no es necesaria e incluso hay quien afirma que resulta hasta poco conveniente. A partir de esas opiniones comenzaron a salir opciones que se han popularizado (en sintonía con lo de la alimentación sana) y que son parte de la oferta ya de cualquier supermercado. Como la leche (o bebida) de almendras. Una bebida que tiene excelentes beneficios del tipo de aportar proteínas, fibras, micronutrientes (vitaminas y minerales), grasas buenas y ácidos grasos esenciales (omega 3).

Otra de sus ventajas es la de aportar arginina, aminoácido esencial que ayuda a la circulación de la sangre, permitiendo que el corazón trabaje de forma más cómoda y, en consecuencia, revertiendo en el funcionamiento óptimo del organismo. Eso por no hablar de que carece de lactosa o es recomendada para personas que padecen gastritis u otros problemas intestinales (ayudando a cortar diarreas y vómitos sin recuperaciones traumáticas). ¡Ah! También aporta calcio, hierro y cinc y vitamina A, y refuerza el sistema inmune y, en consonancia, ayuda al buen funcionamiento del aparato reproductor.

Vender, la venden en supermercados (yo la compro en Mercadona pero seguro que la hay en el resto) pero también la podéis hacer vosotros/as porque no es nada complicado. Solo necesitáis poner un puñado de almendras en un cacharro con agua toda la noche. Al día siguiente las enjuagáis y las metéis en una licuadora con dos o tres vasos de agua hasta que se haga una crema que por último se pasa por el colador.

28510238245_54357aa9fe_o

¿Calorías? Unas 30 calorías por taza (muy poco). ¿Más vitaminas? La D y la B2 (ideal para las uñas y el pelo). ¿Otras ventajas? No tiene gluten (apta para celíacos), regula la velocidad de absorción de azúcares, baja el colesterol “malo” y aumenta el “bueno”, tiene sustancias antioxidantes (vitamina E)… ¿Advertencias? No apta para los alérgicos a los frutos secos ni para quienes tengan alteraciones en las glándulas tiroides (provoca bocio), y, al igual que la soja, la coliflor o el brócoli, en exceso puede ocasionar tumores ya que sus productos químicos bloquean el yodo. Y, la más importante, mirad si en las preparadas aparece un aditivo potencialmente cancerígeno como son los “carragenanos”, extraídos de las algas rojas de mar. Se usa para espesar y estabilizar pero… ¡puede ser peligroso! (puede causar inflamación gastrointestinal y agravarse con síndrome de intestino irritable, enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa).

Más allá hay que tener precaución con este preparado puesto si nos pasamos puede provocar la formación de esa grasa que no deseamos y que siempre es un incordio. Por lo tanto olvidaros del mito que circula por ahí de que, especialmente con la que es 0 por ciento de azúcar, con la leche de almendras se adelgaza… ¡No!

Resumiendo. La leche de almendras es estupenda aunque, como todo, requiere de unas ciertas precauciones. Si las tenemos en cuenta todo irá sobre la seda e introduciremos otro alimento más en nuestra dieta. Cualquier novedad en este sentido siempre se agradece.

shutterstock_144112303

El poder de los frutos secos (I)

Con los frutos secos siempre hay una batalla increíble. ¿Convienen? ¿No convienen? Yo, que soy muy amante de ellos, os recomiendo que los toméis pero, antes de nada, que tengáis claro que sean SE-COS, no fritos, ni salados o azucarados ni nada de eso (que sí engordan y no son recomendables).

Más allá, al finalizar un ejercicio –o en alguna comida intermedia, como la de media mañana-, un puñado de frutos secos es estupendo puesto que contienen grasas saludables ricas en Omega 3, proteínas vegetales (las proteínas son cruciales para recuperar la masa muscular tras el entrenamiento), carbohidratos (fuente de energía) y minerales como potasio, hierro o magnesio.

Y ahora voy a contaros un poco más sobre cuatro que a mí me encantan:

 

  1. Nueces: Tienen un alto poder saciante y contienen mucha vitamina B, estupenda contra la fatiga y el estrés. Están entre el “top” en ácidos grasos Omega3 y ayudan a bajar de peso. Son antioxidantes y combaten el estreñimiento y, por si fuera poco, ayudan a mejorar el sueño y los niveles de serotonina.

nueces-11

  1. Castañas: Tiene la mitad de calorías que el resto y contienen mucha agua, vitaminas y minerales beneficiosos. Aportan nutrientes como el potasio y los folatos y son ideales para adelgazar por, igual que las nueces, su efecto saciante. ¡Ah! Con ellas se hace el “Marrón Glacé” que, dentro del capítulo de los “caprichos”, es de mis sabores dulces favoritos…

castanas-00

3. Cacahuetes. Muy nutritivos, colaboran a que nos recuperamos rápidamente tras un esfuerzo físico duradero e intenso. Reducen el colesterol y son saludables para el corazón y, en crema de cacahuete, por cada 30 gramos que consumamos tendremos 10 de proteínas.

cacahuetes-cascara-1

4. Almendras. Contienen mucha fibra y reducen los riesgos de infarto. Protegen huesos y dientes y también pueden consumirse en leche, producto natural y vegetal que ayuda a mejorar la digestión.

almendras-3

Antes o después del entreno un puñado de cualquiera, no más, son ideales. Faltan muchos, como las avellanas o las nueces de Macadamia, pero estos son los más populares y los más frecuentes. Como todo, si sabéis usarlos a vuestra favor, ¡son muy buenos aliados!