Las flexiones, un ejercicio que conviene

Bueno, llevo unos días sin subir nada al blog y veo que me echáis de menos y, aunque las visitas -por suerte-, siguen aumentando de continuo, no quiero perder la costumbre de este encuentro semanal con vosotros, contándoos cuestiones que nos hacen crecer en alma y, en esta ocasión, cuerpo.

Creo que en este año y medio largo con esta aventura nunca os he hablado de las flexiones pero últimamente, como trabajo mucho con mi propio peso, las estoy haciendo bastante, con lo que quiero compartir mi experiencia con ellas. Ciertamente, como tengo los brazos (y, en especial, los pectorales), bastante desarrollados, os tengo que confesar con no me cuestan mucho trabajo pero, sea como sea, tienen su aquel y entiendo que, más al principio, haya que ir con precaución.

aimee-fuller-consejos-de-fitness

De hecho, debéis tener cuidado con cuestiones como no calentar, bajar demasiado las caderas (debemos estar alineados en conjunto), no apoyar bien las manos (hay que separar un poco los dedos y alinearlas con los hombros), hacerlas muy rápido o no descansar lo suficiente entre una serie y otra. Si esto lo tenemos claro, os aclaro que son muy interesantes porque nos hacen bajar peso y tonificar los músculos, fortaleciendo, más que nada, pecho, hombros, brazos, abdominales (sí, si las ejecutamos de forma correcta) y algo de espalda.

Entre sus beneficios está que se pueden hacer en cualquier lado y que nos recargan las pilas enseguida, que aumentan la masa ósea (muñecas y codos) y que aumentan también la tasa metabólica (con la consiguiente mejora de la salud).

Formas hay muchas. La básica es boca abajo, apoyando la punta de los pies, abriendo las manos y subiendo y bajando el cuerpo con el ímpetu de los brazos. La cabeza debe formar una línea recta con los pies y el límite, el que tú te pongas y tu resistencia permita. Claro que, a medida que pasan las jornadas, hay que ir subiendo en repeticiones y series (no hay problema en practicarlas a diario). También podéis usar el TRX y un cajón, subiendo los pies a la caja y empleando para sujetar el cuerpo las manos en las asas que cuelgan de las cintas. Es más complicado pero los beneficios son mayores y más rápidos.

Lo importante es que probéis y que os deis cuenta de que nada es tan difícil como puede parecer a primera vista. Respirad correctamente y… ¡arriba!

flexiones-trx

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *