Perder peso (y grasa) sin notarlo

gel-reductor-modelador-quemador-de-grasa-reduce-sin-pastilla-D_NQ_NP_776711-MLA20609192110_022016-F

En mi penúltimo post os comenté que había comenzado una dieta proteinada que me ha tutelado el doctor Paco Ortiz, propietario de la Clínica Teknobell de Sevilla y uno gran especialista en nutrición. Han sido diez días que os relaté al principio y de los que me gustaría comentaros mis conclusiones (os paso el enlace por si queréis volver a consultar primero ese post del que os hablo http://estoycomonunca.com/2017/04/01/la-experiencia-de-la-dieta-proteinada-proteica ).

Ahí os explico lo difíciles que fueron los dos primeros días y medio, durante los que tuve bastante ansiedad (arggg), pero la tranquilidad de después cuando el organismo ya se acostumbra y de pronto entras en una calma que a mí mismo me sorprendía. Cierto es que en algunos momentos (en especial, en las comidas intermedias) el cuerpo me pedía algo más de cantidad de comida pero al final te terminas acostumbrado y, como bien sabéis, cuando entramos en una rutina es fácil permanecer en ella el tiempo que sea.

Por eso, cuando a la semana Paco me preguntó si quería continuar cinco días más y terminar de quitarme esa grasa que tanto me obsesiona, no le puse inconveniente, alegrándome mucho de los resultados que me dieron el viernes puesto que el balance total es de tres kilos de grasa menos y 74,5 kilos de los que, solo el 9 por ciento, es el porcentaje total de grasa corporal.

3429095365db9f60cbc701e57b68d99a

Esto es fantástico porque supone entrar casi en unos parámetros de atleta pero, por si fuera poco, Paco me ha prometido que vamos a intentar luchar con los últimos restos de grasa con una nueva técnica médica de la que voy a ser “cobaya” en Sevilla y que, así en líneas generales, pasa por la congelación de la misma (cuando tenga más datos, os diré).

586595af300eb

Volviendo a la alimentación, una vez que ha terminado este ciclo, hay que mantenerse para evitar el temido “efecto rebote”, que pasa cuando de pronto uno empieza a comer más aún de lo que comía. Eso no significa que ayer no me pegara un “homenaje” con una hamburguesa, una ensalada y un helado (ummmmmm) para recompensar el sacrificio previo durante el que, tal y como me prometió el doctor, he mantenido intacta la masa muscular, que era algo que me preocupaba bastante. Es más, he empezado con un nuevo entrenador que, incrédulo de que todo fuera como os explico, me hizo volverme a pesar para, en su caso, darme unos niveles de 8,4 de grasa corporal.

Ahora lo que estoy haciendo es volver a mi dieta habitual aunque metiendo más verdura a mediodía y por la noche (de momento he quitado los hidratos puros y duros) y aprovechando los productos de Paco Ortiz para las comidas intermedias. Sus galletas de chocolate, los barquillos, los flanes, los batidos son tan deliciosos que de veras merecen la pena para demostrar que en la actualidad se puede comer saludable sin pasar hambre, eso seguro, y sin renunciar a pequeños placeres como estos para los que son amantes del dulce.

essential1

 

 

 

 

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *