La detestable mentira

Odio la mentira. Quizás sea de lo poco que odio en la vida pero es que es algo visceral. Las mentiras me parecen traiciones innecesarias, pequeñas o grandes puñaladas que se clavan en el corazón de la confianza y que no provocan sino el que nazca la desconfianza, el recelo, la distancia respecto a aquellos en los que antes teníamos depositado nuestro cariño. Claro que todos, en algún momento u otro, mentimos. Tenemos que hacerlo –y yo mismo las he dicho- por alguna situación comprometida, por no hacer un mal mayor, por no ofender a alguien… Hasta ahí estamos de acuerdo en que, esas mentirillas, no tienen importancia.

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Pero luego están las grandes mentiras, las mentiras esenciales que, como el resto, tarde o temprano terminan destapándose y descubriendo el verdadero trasfondo de quien tenemos delante. Yo, como buen Virgo que soy, tengo un sexto sentido para quien me miente y recientemente he vivido una muy decepcionante experiencia de ésas en las que, como en una película, una persona que creíamos era de una forma, en realidad, tiene bastante poco que ver con lo que nos vendía ser. Y que conste que la intuición siempre me advirtió de que había algo que no cuadraba pero, claro, a veces uno se empeña en querer lo que no le conviene tener.

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Este individuo del que os hablo –como el que hay mucha gente, por eso os lo cuento-, tenía un discurso pero actuaba de forma opuesta a lo que a mí (y a muchos más) quería vender porque su realidad misma se había convertido en una mentira más. Tenía interiorizadas sus falsedades y las decía constantemente en voz alta para reafirmarse en ellas (aunque, en el fondo, sabe que nada de eso era cierto) y, sobre todo, convencer a quienes le escuchan.

¡Con lo fácil que es hablar claro! Mentimos en las relaciones con las infidelidades, a los amigos cuando les damos excusas para algo por no contarles lo que pasa, en los trabajos… Mentimos y nos mentimos demasiado y nos vamos degastando con cada una de esas mentiras. La verdad, aunque duela, a la larga, siempre nos termina evitando muchos dolores de cabeza.

 

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