La muerte, compañera de vida

Hola a todos… Voy a escribir hoy sobre el tema de la muerte porque me parece apropiado por lo del Día de los Difuntos pero en realidad tengo que confesaros que hablaría muchas más veces de la cuestión. De hecho deberíamos tenerla más presente en nuestras conversaciones diarias puesto que, mientras con mayor naturalidad tratas los temas que a priori más nos imponen, más valor pierden y menos nos asustan. Y lo de la muerte nos da miedo, tela…

Claro que, como nos tienen metido en la cabeza todo eso del cielo y el infierno -y por aquello de no saber qué pasará en el “más allá”-, es lógico que sea algo nos inquiete pero, como hablaba hace poco con Fernando Sánchez Dragó, la muerte es nuestra compañera de viaje, la otra cara de la moneda y, como tal, yo por lo menos la contemplo más como algo cercano, algo (o alguien, si la queréis personalizar) que nos está esperando a la vuelta de la esquina y que lo único que nos tiene que hacer es reafirmar en el valor de la vida (y más cuando no tenemos grandes males de los que quejarnos).

 

muerte

Nadie ha vuelto de la muerte. No sabemos qué pasa, qué hay allí y ni siquiera si hay allí con lo que, ¿qué sentido tiene estar dándole vueltas a la cabeza a algo tan desconocido y “misterioso”? O a lo mejor, como yo creo, no es para tanto y, una vez que se acaba, se acaba y no hay más. ¿Tan difícil de aceptar es eso? ¿No nos daría una nueva dimensión de nuestro ciclo vital llegar a la conclusión de que estamos aquí por un tiempo y luego se termina y se termina?

Si así fuera tal vez nos esforzaríamos más en ser mejores personas (y no confiar en penar nuestros males en el purgatorio), en disfrutar de las cosas aprovechándolas al máximo, en decirle a la gente que queremos que la queremos, en no dejar para mañana lo que hoy podríamos haber hecho, en no poner la felicidad en manos de un futuro improbable (y sí de un presente real), en no perder ni un minuto en quien no merece la pena y sí en quien la merece, en hacer de nuestro entorno algo placentero y no inundar de mierda casi todo lo que tocamos…

 

wallpapers-imagenes-de-la-muerte-4

 

Pensadlo sin apasionamientos religiosos. Desde la serenidad de una reflexión que no pretende más que remover alguna conciencia un poquito. Aprendamos a saludar a la muerte con ojos algo más benevolentes. Al fin y al cabo, cada uno cumple el papel que le ha tocado. Ella, también.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *