Atacar para que no te ataquen

A lo largo de mi vida he estado expuesto a muchas críticas porque, por suerte o por desgracia, mi trabajo como periodista transcurre cara a mucha exposición pública. Así, durante mucho tiempo sufrí porque lo que yo quería era caerle bien y gustarle a todo el mundo algo que, ya hace bastante, descubrí que no es posible. Más he tardado en darme cuenta de que, la mayoría de las ocasiones, quien peor habla de ti, y más reproches te hace, más tiene que callar. Y como he acarreado demasiados sentimientos de culpa o demasiados complejos, algunos han aprovechado esa circunstancia para lanzarse encima de mí como presa fácil de sus propias inseguridades. Al final suele pasar que, esos que te señalan con el dedo y te acusan de no sé qué cosas, son los que, cuando les analizas con detenimiento, más tienen que callar.

Recuerdo, por ejemplo, que tuve unos vecinos los cuales, cuando monté el bar que abrí hace años, bajaron del bloque en grupo a hacerme una visita –la primera vez que veía el local tras alquilarlo- para avisarme que harían todo lo que estuviera en su mano para cerrarlo. Y vaya que lo hicieron. Vamos, hasta se comportaron como colegas, tomándose copas allí y todo mientras, por otro lado, me habían puesto varias denuncias, que no prosperaron, y que me llegaron después. Gente sin conciencia.

Después he vuelto a encontrarme casos de parejas que he tenido y otras personas quienes, abusando de mi admiración hacia ellos/as, me han lacerado en muchos sentidos pasando de puntillas (o ni pasando) sobre su propia realidad que, en general, no solo no era tan distinta de la mía sino que, cuando empecé a enterarme de todo lo que intuía pero no sabía a ciencia cierta, podía, como poco, cuestionarse mucho más.

Todo esto me lleva a concluir que el ser humano es menos bueno de lo que quiere creer y que nos hacen falta toneladas de humildad, de empatía, de generosidad, de amor, en una palabra, hacia los demás. Atacamos para que no nos ataquen. Una táctica antigua pero poco efectiva y poco madura.

critica

 

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