En septiembre, ¡vuelta al gimnasio!

Septiembre es un poco como diciembre en el sentido de que todo el mundo llega con ganas de empezar la temporada con buenos propósitos. Claro que, igual que a principios de año, todo suele quedar en “agua de borrajas” porque una cosa es pensarlo, y otra muy distinta, hacerlo.
Después de los excesos alimenticios de verano (del tintito con limón, los heladitos, las comilonas, etcétera…), los cuerpos suelen venir con unos kilillos de más o, al menos, un poco más “flojetes” con lo que volver al gimnasio (o empezar en el gimnasio) es uno de los objetivos primordiales que cada vez más gente se marca. Yo os recomiendo, si podéis pagarlo, un buen ENTRENADOR que os acompañe y os marque tanto la alimentación como la rutina a seguir. La verdad es que llevo haciendo deporte muchísimos años y el cambio más importante que he visto en mi fisonomía vino, precisamente, cuando empecé con Álvaro.
Juntos nos hemos visto y ya hemos marcado unos calendarios que pasan, lo primero de todo, por “cerrar el pico”. Tened en cuenta que mucho más importante que el ejercicio que se haga es lo que comamos (dicen los expertos que supone el 80 por ciento del éxito en el rendimiento muscular). Por eso una buena DIETA, equilibrada en proteínas e hidratos, ha sido lo primero que me he autoimpuesto (ya la compartiré con vosotros).
Otra cosa es la CONSTANCIA y la PACIENCIA pues la musculación es una actividad que precisa, como todas las grandes metas, de mucho tiempo y de ir muy poquito a poco. Esas transformaciones que se ven radicales, de la noche a la mañana, no son sino fruto de haber ingerido alguna sustancia anabólica (o de habernos pinchado) y eso, como química que es, tiene sus riesgos.
Con cuatro veces a la semana de gimnasio (para distribuir los diferentes grupos musculares), cuarenta y cinco minutos o una hora, es más que suficiente para ver avances (y eso se puede sacar de cualquier agenda, por apretada que sea). Animaros y no os desesperéis porque el camino es bastante largo y uno se viene abajo con frecuencia cuando miras alrededor y encuentras que la gente se pone “tibia” de todo y tú siempre estás controlando y sin excederte. Es cuestión de preferencias.
Yo, a punto de celebrar mi cumpleaños (mañana 1 de septiembre), ya he decidido y he elegido el SACRIFICIO. La recompensa tarda un poquito más pero es mucho más satisfactoria.

IMG_20150831_143542[1]

 

 

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *